Las malas noticias sientan bien a los metales preciosos

La incertidumbre en la política internacional y todas las noticias relativas a atentados terroristas y conflictos armados suelen repercutir positivamente en el precio del oro y del resto de metales preciosos, a los que acuden los inversores en busca de refugio en tiempos de incertidumbre.

Ese efecto se denomina “efecto refugio” y se refiere al aluvión de inversiones en oro provocadas por una coyuntura de incertidumbre política y económica. Las noticias de las últimas semanas están provocando que este efecto se deje sentir en la evolución del precio del oro, que está en plena racha alcista (“bull market”, en contraposición al llamado mercado bajista, denominado “bear market”).

Como señalan desde The Technical Trader, el blog de Kitco.com, la mayoría de los titulares de prensa de los últimos meses contribuyen a impulsar hacia arriba el precio del oro, debido a la creciente inestabilidad geopolítica y económica: desde la destitución del director del FBI, a los débiles datos de crecimiento del empleo en Estados Unidos, pasando por las crecientes tensiones en Oriente Próximo o los ensayos con misiles de Corea del Norte.

Como reacción a este entorno geopolítico y económico cada vez más frágil, tenso y potencialmente explosivo en los últimos seis u ocho meses, los inversores globales recurren cada vez más al oro como valor refugio, elemento para diversificar sus carteras o activo tangible.

Según este blog, esta semana coinciden varias noticias que contribuyen a crear un entorno “bullish” (de “bull”, toro en inglés, símbolo de un mercado que sube, como la embestida de este animal):

- Un total de siete naciones de Oriente Próximo han suspendido sus relaciones con Catar por su apoyo al terrorismo islamista, lo que ha incrementado las tensiones en esta conflictiva región. El oro se va a beneficiar de esta incertidumbre geopolítica.

- El destituido director del FBI testifica en el Capitolio en el curso de la investigación sobre la intromisión de Rusia en las últimas elecciones presidenciales. La incertidumbre y las tensiones políticas en Washington podrían arruinar los planes de crecimiento económico de la administración Trump.

- El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quiere promover una nueva infraestructura de inversiones. Un movimiento que va a incrementar la inflación y podría incrementar el déficit, circunstancias ambas que benefician al oro.

- Las previsiones del Banco Mundial apuntan a que el crecimiento de la economía global registrará su máximo en los últimos siete años en 2018. Una circunstancia inflacionaria que también beneficia al oro.

Desde The Technical Trader destacan que el comportamiento de los mercados el pasado viernes, 2 de junio revela un movimiento alcista que marcará la pauta durante toda la semana.

En esta línea, la barrera de los 1.300 dólares la onza a la que se llegó a mediados del pasado mes de abril está de nuevo al alcance, en cuestión de días o semanas.

Por el otro lado, los 1.261,30 dólares la onza que se alcanzaron el pasado viernes van a actuar como nuevo suelo desde el que comenzará la subida.

Una vez alcanzada la zona de los 1.300 dólares la onza, el oro estará expuesto a una fase de consolidación en la que los inversores pueden empezar a recoger sus frutos, hasta que se desencadene una nueva oleada de compras.

El siguiente techo se sitúa en torno a los 1.345 dólares la onza, el nivel al que cotizaba el oro inmediatamente después de las elecciones a la presidencia de los Estados Unidos.

En cualquier caso, la situación internacional contribuye al optimismo de cara a la inversión en oro.