National Australia Bank, optimista respecto al oro

En su informe Gold Focus correspondiente al mes de julio, el National Australia Bank se muestra moderadamente optimista respecto a la evolución del precio del oro, que sitúa entre 1.300 y 1.400 dólares la onza para finales de 2018.

Según señalan los analistas de National Australia Bank, el oro tuvo un explosivo inicio de 2017, con una subida del 8%, a pesar de dejarse un 2% en junio. Esta debilidad ha continuado durante lo que llevamos de mes de julio, debido en parte al positivo dato de las nóminas en Estados Unidos.

El informe de NAB apunta que el oro ha experimentado un respiro tras la declaración semestral de la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, que los mercados han interpretado como un indicio de una futura política monetaria menos restrictiva.

Como apuntan los analistas, el oro tiende a moverse en dirección contraria al dólar, ya que un dólar bajo asegura un precio del oro más bajo para los compradores de fuera de los Estados Unidos, lo que, a su vez, permite crecer la demanda.

Por otro lado, el oro tiene una correlación directa con el yen japonés, dado que a ambos se les considera como activos refugio. Y el yen ha caído en las últimas semanas debido al incremento del diferencial de tipos de interés entre Japón y el resto del mundo desarrollado por las operaciones del Banco de Japón.

El informe subraya también el hecho de que las importaciones de oro desde India y China durante los seis primeros meses del año han supuesto un importante respaldo para el precio del metal, aunque desde el Consejo Mundial del Oro prevén una caída de la demanda en la India durante la segunda mitad del año, debido a la entrada en vigor, el pasado 1 de julio, del nuevo impuesto sobre bienes y servicios.

Respecto a la demanda por parte de los bancos centrales, permanece muy plana, a excepción de la progresiva actividad de compra por parte del Banco Central de Rusia durante los últimos meses. En concreto, en junio añadió otras 19,5 toneladas a sus reservas, para un total de 1.706,8 toneladas, según los últimos datos del Consejo Mundial del Oro.

El suministro de oro se va a reducir ligeramente en 2017 con respecto a las cifras del año pasado, ya que se espera una caída en la cantidad de oro extraída de las minas.

En el informe, los analistas del banco australiano se muestran “moderadamente optimistas” respecto al oro, a pesar de algunas debilidades a corto plazo. Una opinión que se apoya en su estatus como valor refugio, su escasa relación con otros activos como las acciones y la posibilidad de que una renovada volatilidad de los mercados financieros reactive la demanda.

Sus previsiones apuntan a un precio de alrededor de 1.235 dólares la onza para finales de 2017, que se elevaría hasta los 1.300 dólares a finales de 2018. “Para que el precio del oro descienda a alrededor o por debajo de los 1.100 dólares la onza, sería necesario que se diera un periodo de intensa calma geopolítica y financiera. En cambio, un shock financiero o geopolítico global podría conducir el precio por encima de los 1.400 dólares la onza”, concluyen.