La chatarra electrónica, una “mina” de metales preciosos

Este es un ejemplo demostrativo. No pretende ser una guía. El reciclado de metales preciosos conlleva el uso de productos químicos peligrosos como ácidos fuertes y sales corrosivas y tóxicas, por lo que cualquier acción similar que quieran realizar ha de realizarse bajo medidas de seguridad y protección adecuadas, con el uso de guantes, gafas de seguridad, máscaras y similares.

Ejemplo de conexiones en tarjetas de PC

Ejemplo de conexiones en tarjetas de PC

 

Procedimiento primero: La preparación del material

Existen muchos procedimientos estándar para el reciclado de metales preciosos. Primero hay que tener claro cuál es el que queremos obtener principalmente. Los procedimientos para la obtención de oro son distintos en muchos casos de los del platino, plata o paladio. En algunos casos, se obtienen conjuntamente oro y plata y posteriormente se separan por medios químicos. Amigos, hay que recordar un poco las clases de química del Instituto. Ahora pueden ser útiles (J).

Los equipos electrónicos tienen entre sus componentes elementos que en parte están realizados con metales preciosos para aprovechar sus propiedades de conductividad, aislamiento, etc., como por ejemplo en microprocesadores, conexiones de las tarjetas a las placas base de ordenadores, las propias placas bases, etc.

Como ejemplo, vamos a ver el proceso de separación y preparación de las memorias RAM de los ordenadores. Estas memorias consisten en unas placas rectangulares donde están implementados unos chips de memoria y se conectan a la placa base mediante unos “sticks” o “fingers” que están finalizados con una fina capa de oro puro, para que la conexión sea lo más eficiente posible.

 

Esta capa está fijada a material plástico y a otros metales como el cobre. El primer paso es eliminar estos materiales que fijan el oro, por lo que aprovechando la capacidad del metal en no ser atacado por ácidos como el clorhídrico (agua fuerte), vamos a empezar el proceso.

Procedimiento simple 1

Una vez separada mediante medios mecánicos (tenazas, cortadores, etc.) la parte que nos interesa, lo atacamos con ácido clorhídrico y peróxido de oxígeno (agua oxigenada) para separar las laminitas de oro de la parte plástica. El ácido ataca lentamente, por lo que tenemos que dejarlo entre 24 a 48 horas, dependiendo de la concentración del ácido. Se puede utilizar agua fuerte, cuya concentración suele ser entre el 15-25% de HCl o bien usar ácido puro al 64%.

Al cubrir con agua fuerte y con agua oxigenada los fingers, comprobaremos que poco a poco el líquido se vuelve de un color verde, cada vez más oscuro, que es una disolución de cobre y plástico sobre el ácido clorhídrico, de cloruro de cobre y otros componentes. Veremos poco a poco como van apareciendo laminitas doradas que empiezan a flotar sobre el líquido verde y posteriormente se van acumulando por sedimentación en el fondo del vidrio. Recordar que esta reacción química debe realizarse preferentemente en un frasco o vaso de vidrio y nunca en un recipiente de metal, puesto que el ácido clorhídrico atacará a éste y hará que en la disolución se concentren multitud de metales que pueden contaminar la disolución y complicar la extracción posterior de otros metales disueltos en el Cloruro, como por ejemplo la plata.

Ejemplo de fundición con impurezas

Ejemplo de fundición con impurezas

 

Cuando ha transcurrido el tiempo suficiente y vemos que no sigue reaccionando (esto se comprueba cuando vertemos por ejemplo un poco más de agua oxigenada y no aparece disolución más oscura (prácticamente negra).

Vemos que aparecen dos partes: una disolución saturada y un sedimento dorado.

En esta separación, filtramos el líquido con un embudo y un filtro de papel como los de café de grosor intermedio, donde quedará en el fondo como residuo, las laminitas de metal. Lo lavamos con agua destilada sobre el papel, dejamos secar y este sedimento, junto con el papel (puesto que no nos va a interferir en la pureza del metal al desaparecer en el fundido), lo llevamos a fundir en un horno o un crisol, con un fundente como Borax y obtener como primer resultado una pepita como en la foto. Luego puede refinarse, en otro procedimiento que explicaremos en próximas entregas.

Lingote de 85 gramos, pureza 90%, resultado de 100 microprocesadores pentium y amd, recién salido de horno y lingotera

Lingote de 85 gramos, pureza 90%, resultado de 100 microprocesadores pentium y amd, recién salido de horno y lingotera

 

Resultado de 20 memorias Ram

Veamos rápidamente un cálculo de rentabilidad:

La pepita de la foto pesa 2,8 gr., con una pureza estimada del 80% (con el procedimiento de refino, podemos obtener purezas superiores al 92,5%. Esto lo desarrollaremos en otra ocasión), son unos 2,25 gr. de oro puro, que a una media de 40 euros/gramo, serían unos 90 euros.

Hemos gastado 2 litros de agua fuerte: 1 euro

1 litro de agua oxigenada 20 vols: 1 euro

1 litro de agua destilada: 1 euro

1 filtro de café 0,05 euro

1 guante de protección 1 euro

1 mascarilla de protección 2 euro

1 camiseta a la que le ha caído ácido 5 euro (J)

Hemos empleado unos 45 minutos de trabajo, aproximadamente 9 euros.

Coste total: 20,05 euros

Beneficio: 69,95 euros. ¿Rentable? Puede ser.

¿Le ha parecido interesante? Lo desarrollaremos con más detalle en la sección creada al efecto en nuestra publicación Oroinformacion. Dejo mi correo por si quieren alguna información adicional: asesor@hotmail.com