¿Es factible un plan de pensiones en oro ante un futuro nada claro?

En un interesante artículo repleto de total actualidad “El oro y las pensiones” publicado recientemente en Libertad Digital, se afirma que “el futuro de las pensiones cada vez se antoja más negro”, ya que es un hecho que “la pirámide de población se ha invertido y que, a nuestro país, como a otros de nuestro entorno en el que las pensiones se basan en un sistema de reparto se le hace más difícil cada mes pagarlas con los ingresos que la seguridad social tiene”.

El autor de dichas afirmaciones, Gabriel Ruiz Ramírez, presidente de Sociedad Española de Metales Preciosos de Inversión (SEMPI), señala que “Dado que cada vez va a haber más pensionistas cobrando que trabajadores aportando al sistema, como decíamos antes se antoja harto difícil que solo con este sistema vayamos a ser capaces de sobrevivir cuando nos toque jubilarnos”.

Ruiz Ramírez realiza estas aseveraciones para llegar al núcleo del artículo en el que se pregunta “¿podría ser el oro físico una solución que cada uno de nosotros pudiera usar para complementar la pensión que nos toque cobrar en el futuro?”.

A continuación, se desarrolla un análisis de la evolución de una cotización media en los últimos 40 años, junto a un cuadro con el precio de la cotización en dólares de una onza de oro en cada fecha, al que se aplica unos costes de adquisición de un 15%.

En un segundo cuadro el lector puede ver cuál es la evolución de dicha cotización en un escenario a largo plazo.

El resultado de ambas comparativas ofrece un resultado muy positivo para el oro, demostrando que el metal precioso es una excelente elección para ayudar a planificar una jubilación, si bien hay que tener muy en cuenta que revalorizaciones pasadas no garantizan que el comportamiento del oro vaya a ser la misma en el futuro.