La falsedad del precio del oro papel y su manipulación encubierta

“Lo que la mayoría de los inversionistas no entienden aún es que el precio del oro, en realidad, no tiene nada que ver con el precio real del metal precioso”. Al menos eso es lo que afirma el prestigioso analista suizo Egon von Greyerz, fundador de GoldSwitzerland, quien en numerosas ocasiones ha señalado la existencia de la manipulación financiera encubierta en el nivel más alto de los gobiernos y bancos centrales.

La manipulación a la que hace referencia von Greyerz tiene lugar en el mercado del oro papel o ETFs, que es cien veces mayor que el mercado del oro físico.

Como afirma el experto de Zurich, los verdaderos jugadores detrás de este “oscuro mercado de papel clandestino” nunca se revelan. Las siniestras manos que marcan la ejecución de los vaivenes siempre están ocultas y, como mucho, sólo en contadísimas ocasiones aparece un insignificante personaje relacionado con un banco de escasa importancia que es multado por malas prácticas.

Curiosa y sorprendentemente casi todo comercio que se ejecuta para deprimir el precio del oro se hace cuando la mayoría de los mercados de oro están cerrados o a punto de abrirse y, por tanto, no hay compradores.

Por otra parte, las cantidades comercializadas de oro papel en esos momentos también son masivas. Hecho contradictorio con la fórmula habitual de los vendedores expertos y profesionales, ya que ningún comerciante serio y honesto pondría en el mercado al mismo tiempo un aluvión de títulos. A no ser una acción totalmente estúpida, no cabe duda de que un hecho así sólo podría atender la retorcida finalidad de quebrar adrede la naturaleza del metal precioso.  

¿Quién podría vender oro en grandes cantidades cuando no hay compradores y no hay mercado? ¿Quién en su sano juicio pondría a la venta miles de toneladas de oro papel a la vez, en un mismo instante y a telón bajado?

“Si este fuera un mercado real respaldado por oro físico, este tipo de comercio sería imposible”, ha afirmado en más de una ocasión Egon von Greyerz.

¿Qué empresa o banco sería capaz de respaldar con oro físico una enorme venta de títulos, cuando existe en el mercado un apalancamiento de 100 a 1? Es decir, que de cada 100 títulos o ETFs de oro papel sólo hay una onza de oro físico que los respalde, por lo que el resto de los 99 títulos serían “papel mojado”, sin valor alguno.

De ahí las grandes diferencias entre los mercados de Oriente y los de Occidente: mientras en los primeros, sobre todo los de China e India, los inversores se mueven mayoritariamente sólo hacia el flujo de oro físico; Occidente, opta porque la mayoría de las operaciones en los mercados financieros mundiales se realicen en forma de derivados sin entrega de los activos subyacentes. Craso error.

Mientras que pocos en Occidente entienden el valor del dinero real y seguro en forma de oro físico, la mayoría de las personas en Oriente optan por esa opción. De tal manera que, tanto los individuos como los gobiernos del Este (Rusia, India, China…), continúan acumulando oro a niveles cada vez mayores: desde 2007 a mayo de 2017 estos países han comprado 26.000 toneladas de oro físico. Esto significa que han absorbido la mayoría de la producción de la minera en los últimos 10 años

La de Occidente es una de las grandes “trampas” de los mercados financieros que juegan a la inversión en un producto auténtico, pero del que sólo toman el nombre. ¿Por qué mantener oro físico cuando todo lo que necesita un inversor del siglo XXI es una entrada electrónica diciendo: tanto X onza de oro? “Prácticamente nadie se da cuenta de que estas entradas electrónicas, en algún momento, ni siquiera valdrán la electricidad que se ha utilizado para crearlas”, dijo en su día el gran analista suizo.

El aparente débil precio del oro es una ilusión basada en un mercado de papel oro falso y manipulado. Como todos los mercados falsos, es sólo cuestión de tiempo antes de que se revele la verdad. Y la verdad será muy dolorosa para cualquier persona que tenga oro papel y quiera reclamar en un futuro su oro físico que supuestamente lo respalda.

Para finalizar, baste un reciente dato: el pasado 26 de junio se pusieron a la venta en un minuto nada menos que más de 1.800 títulos de oro papel (el precio del oro bajó inmediatamente 18 dólares la onza) y justo a la apertura de los mercados europeos, cuando lo habitual es negociar a lo largo de la jornada algo más de 2.000 contratos de ETFs. ¿Metedura de pata de algún broker despistado o intento desestabilizador de una mano oscura?

Las personas que ya poseen oro físico, pueden dormir plácidamente sabiendo que cuentan con el activo de preservación de la riqueza definitiva que, en los próximos años, alcanzará niveles que hoy en día son difíciles de imaginar.