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Balance del segundo año de la pandemia en el sector de los metales preciosos

Globos de oro formando 2022

Se acercan las fiestas navideñas y el final de este 2021, segundo año de la pandemia. Es el momento de hacer balance de lo sucedido en estos 12 meses en el terreno que nos ocupa: los metales preciosos de inversión. Un año discreto en la mayoría de los casos, tras el carrusel de emociones que nos deparó el 2020 y que aún no hemos olvidado, pero cargado de esperanzas en un 2022 que promete ser mejor.

Un año más, llegan las Navidades y, como el Scrooge de ‘Cuento de Navidad’, es hora de echar un vistazo a los libros de cuentas y hacer balance del 2021. Esperábamos que con el fin de 2020 cerráramos el negro capítulo de la pandemia, pero cada vez se parece más a ‘La Historia Interminable’, con sucesivas oleadas que, aunque menos letales, no dejan de ser preocupantes por los efectos sociales y económicos que tienen.

Precisamente estos efectos económicos de la pandemia, en forma de problemas de suministro, escasez de chips, desaceleración del crecimiento y aumento de la inflación, son los que han marcado el paso en el mercado de los metales preciosos.

Las cifras de los cuatro principales (oro, plata, platino y paladio) no han sido positivas. Según las cotizaciones de la London Bullion Market Association (LBMA) entre el primer día de cotización del año y el 21 de diciembre, el precio del oro ha caído un 7,7%.

La plata se ha dejado un 16,6% de su valor, mientras que platino y paladio no han corrido mejor suerte, con bajadas de un 16 y un 25,5%.

Las razones que analistas y expertos han esgrimido son diversas: subida de las bolsas, fortalecimiento del dólar, buenas perspectivas económicas de cara al futuro, nuevas subidas de tipos de interés para 2022…

En cualquier caso, no hay lugar para el pánico ni para el malestar que parece detectarse entre algunos inversores: de hecho, era difícil que, después de un año como el pasado, en el que el miedo a la pandemia desató la fiebre de los inversores por los metales preciosos, con desabastecimiento de bullion de plata y un precio récord histórico del oro en agosto, 2021 presenciara cifras aún superiores.

Como hemos explicado en otras ocasiones, la mayor fortaleza de los metales preciosos y, en especial, del oro, es su capacidad de revalorizarse a largo plazo. Esperemos unos años y podremos comentar con mayor conocimiento de causa la evolución de los precios.

Inflación

No podemos dejar de hacer referencia, en este balance del año, a la subida de la inflación, hasta unos niveles que hacía muchos años que no presenciábamos. Todos estamos notando el impacto en nuestros bolsillos: los suministros (no hablemos de la electricidad o el gas), los combustibles o, simplemente, la cesta de la compra, se están encareciendo en cuestión de semanas.

Ese impacto de la subida de la inflación en nuestra economía doméstica está provocando que, con la misma cantidad de dinero, nuestra posibilidad de adquirir bienes y servicios sea más limitada.

Algunos expertos creen que la inflación irá remitiendo conforme se solucionen los problemas de la cadena de suministros que nos han afectado durante este año. Puede ser, pero nunca hay que fiarse de la inflación, que puede provocar efectos devastadores en algunas economías.

La respuesta a ésta es, una vez más, el oro y los metales preciosos, que siempre se han considerado una adecuada protección frente a la inflación, por su capacidad de mantener el valor a lo largo del tiempo.

Por eso, si tenemos algún excedente económico, no es mala idea destinarlo a adquirir oro, con el que mantener una parte de nuestros ahorros a buen recaudo de cara al futuro.

Un buen 2022

¿Cómo se comportará 2022? A tenor de los análisis que hemos recibido en las últimas semanas y que hemos ido publicando en Oroinformación, existen buenas perspectivas.

La mayoría de ellos coinciden en que el oro aprovechará las condiciones de mercado favorables y experimentará un impulso en el precio, especialmente durante el segundo semestre del año. Buena parte de lo que vaya a ocurrir con el metal dependerá del camino que tome la inflación y, sobre todo, de la evolución de las nuevas variantes del coronavirus, que podrían provocar nuevas restricciones y confinamientos.

En cuanto a la plata y los metales del grupo del platino, cuya demanda industrial es más importante aún que la de inversión, se verán beneficiados por la recuperación de la economía tras la pandemia, una vez superados los problemas de suministro y escasez de chips.

Especialmente buenas son las perspectivas de la plata y el platino, componentes esenciales de la industria de las energías renovables, que va a crecer notablemente durante los próximos años, aumentado la demanda de ambos metales.

En cualquier caso, desde Oroinformación seguirán teniendo información puntual sobre la evolución de los metales preciosos de inversión y todo lo relacionado con ellos.

Solo nos queda agradecerles su fidelidad a nuestro medio, con una mención especial a nuestros numerosos lectores del otro lado del Atlántico, y desearles una feliz Navidad.

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